Saber el Origen de los Productos Santander Cantabria

Las amas de casa tienen capacidad de decidir casi todo lo que se refiere a consumo: simplemente con elegir un producto y no otro, un coche y no otro, un banco y no otro, una cadena de televisión y no otra...

Compañías Locales

BARLOVENTO
942345465
Marqués de la Hermida 70
SANTANDER, Cantabria
MENENDEZ PELAYO
942314364
P.º Menéndez Pelayo 9.
SANTANDER, Cantabria
CAFETERÍA LA PEREDA
942390737
Francisco Cáceres,1 (Cueto)
Santander, Cantabria
CAFETERÍA NEW STOP
942217600
General Dávila, 58
Santander, Cantabria
BAR ISIDORO
942237070
Peñas Redondas 1
SANTANDER, Cantabria
El galeon de Rubarcena
942722568
bº de rubarcena nº 2
Rubarcena, Cantabria
CAFÉ SUIZO
942215864
Pº de Pereda, 28
Santander, Cantabria
CAFETERÍA LAS PALMAS
942219700
Virgen del Camino, 4
Santander, Cantabria
VIÑA CIGALEÑA
942222030
Pje. Arcillero 3
SANTANDER, Cantabria
RESTAURANTE LAS OLAS
942224968
General Mola, 35
Santander, Cantabria
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pueden cambiar el mercado y la producción; para eso hay que tomar conciencia, y tengo la impresión que la información está calando. Ya no da igual. Por eso, los consumidores reclamamos cada vez más que nos digan de dónde vienen los productos que utilizamos, qué se ha usado en su cultivo o fabricación, qué aditivos o fertilizantes incorporan, y cómo afectan al medio ambiente, y de una forma clara.

Mi propósito para cuidar a mi familia este año es llenar mi despensa y mi casa de todo lo que no agrede a nuestro organismo ni al medio ambiente. Cuando consumo algo, quiero tener la certeza de que en su fabricación no explotan a trabajadores, agricultores, mujeres o niños del Tercer Mundo, y que no contiene ingredientes contaminantes o tóxicos ni extraños aditivos con nombres indescifrables.

Exijo saber cómo se han alimentado los animales que voy a comer, si los han hormonado, con qué los engordan, y si el jamón de york que les doy a mis hijos tiene gluten, el chorizo lactosa o el pan de molde grasas. Seguro que ya lo habéis hecho alguna vez, pero empezad a leer las etiquetas con atención y os llevaréis más de una sorpresa (eso sí, una vez que se descifra qué hay detrás de cada término).

No entiendo muy bien la necesidad de comer fresas en octubre y melones en abril o alimentos que tienen que ser tratados en mil laboratorios para que soporten días de viaje de un extremo a otro del mundo, mientras se pierden los cultivos tradicionales y las especies autóctonas. Simplemente con empezar a preguntar, cuando vamos a la compra, y rechazar aquello que no tiene la suficiente información, el efecto mariposa se pone en marcha.

Así que preguntemos con qué fertilizantes y pesticidas están tratadas las verduras y las frutas que metemos en nuestra bolsa. Tenemos el derecho a saber qué le ponemos en el plato a nuestros hijos. Y nosotras, poquito a poco, podemos hacer mucho.

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