¿Cuántas Razones para PARAR la Pirotecnia?

El uso de petardos en las fiestas infantiles o los fuegos artificiales en algunas celebraciones multitudinarias constituyen una forma de diversión muy extendida en el mundo entero. En ocasiones es una tradición milenaria profundamente arraigada.

Sin embargo, el uso de la pirotecnia va acompañado de todo tipo de riesgos y peligros. En este sentido, son innumerables las campañas para que esta tradición desaparezca o, al menos, se realice de una manera controlada y responsable.

Hay muchas razones para combatir esta práctica

– Los animales son víctimas de esta tradición festiva. La mayoría de perros se aterrorizan con el ruido desproporcionado que se produce y sus reacciones son imprevisibles: algunos huyen despavoridos y se pierden, otros buscan refugio y en ciertos casos se producen atropellos.

– Los pájaros domésticos y los pequeños animales también sufren sus efectos y con frecuencia entran en pánico y acaban heridos tras golpear su cuerpo contra los barrotes de sus jaulas.

– Los niños con discapacidad, especialmente aquellos que padecen autismo, experimentan un profundo malestar con las explosiones. Con cierta frecuencia los niños autistas tienen reacciones de auténtico pavor.

– Los bebés necesitan un ambiente relajado y sin ruidos para descansar saludablemente. El estruendo de los petados y de los fuegos artificiales no solamente altera su sueño, sino que puede llegar a dañar su audición.

– Tras el estruendo de la detonación se desprenden una serie de metales pesados en el aire y esto provoca un efecto contaminante para el medio ambiente. Además de los metales pesados, también se producen agentes oxidantes como el perclorato de sodio, así como aerosoles sólidos.

– Los ancianos que se encuentran convalecientes en los hospitales o en sus casas necesitan reposar en un ambiente libre de ruidos.

– En muchas fiestas acompañadas de elementos pirotécnicos se producen accidentes graves: quemaduras, pérdida de visión o de audición, amputación de dedos, etc.

¿Qué se puede hacer?

Son varias las medidas que se podrían adoptar para eliminar o reducir el impacto de la pirotecnia. En primer lugar, la venta de estos productos tendría que regularse adecuadamente. Por otra parte, se podrían reservar espacios que estuvieran alejados de las zonas habitadas.

Asimismo, en los días previos a una celebración sería conveniente activar una campaña de comunicación, pues de esta manera se podrían tomar medidas preventivas. Por último, valdría la pena que los responsables de este tipo de celebraciones se plantearan si la pirotecnia es totalmente necesaria como forma de diversión, y en tal caso aprender que es posible disfrutar del momento sin ella a partir de quebrar con una práctica que en ciertas circunstancias está totalmente arraigada en la sociedad como ya señalamos.

Imágenes: Fotolia. OkcaHa, Koirill

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