Sistemas Piramidales, arte bruta del engaño

Existen propuestas para iniciar nuevos negocios que son absolutamente legítimas, pero otras son un fraude adecuadamente camuflado. Una de las estafas más extendidas en todo el mundo se basa en el sistema piramidal. Si bien esta modalidad de engaño se inició a principios del siglo XX en el sector financiero con el sistema Ponzi, no ha dejado de mutar en todo tipo de sectores.

En las últimas décadas se han popularizado las pirámides en los productos de salud y en el sector de la cosmética. En 2009 el mundo financiero fue sacudido por la estafa piramidal organizada por Bernard Madoff.

Principios generales de los sistemas piramidales relacionados con la venta de productos

El esquema general de esta modalidad de fraude se puede resumir en los siguientes puntos:

– Una compañía pone a la venta una serie de productos y para que estos sean más atractivos se presentan con una buena imagen y una eficaz campaña de marketing. La propuesta de negocio parece viable y rentable.

– Quienes compran los productos no son los consumidores tradicionales, sino unos distribuidores.

– Generalmente el nuevo distribuir adquiere un importante volumen de productos para luego ponerlos a la venta a otros nuevos distribuidores.

– Para que el negocio siga funcionando es necesario que se vaya ampliando constantemente la red de clientes-distribuidores.

– Si algunos miembros de la pirámide abandonan la actividad comercial, el sistema comienza a romperse hasta que finalmente se hace inviable como negocio.

Para que un sistema piramidal pueda funcionar como negocio, sería necesario que hubiera un flujo constante de nuevos aspirantes y que todos ellos consiguieran elevadas ventas. Los inversores iniciales en el negocio suelen recibir los beneficios prometidos, pero aquellos que se encuentran en los niveles medios y bajos de la pirámide acaban perdiendo su inversión, ya que es técnicamente imposible una captación de nuevos miembros de manera ilimitada.

Indicadores de que la propuesta de negocio es en realidad un fraude

Como cualquier otra estafa, esta se presenta con una apariencia de normalidad y de absoluta legalidad. Incluso puede darse la circunstancia de que el ” timador ” no sepa realmente que está engañando a otros, pues él mismo está siendo engañado.

Quienes han analizado los mecanismos de los sistemas piramidales presentan una serie de indicadores que deberían servir como señal de alarma:

1) se ofrecen elevados ingresos trabajando poco tiempo y sin esfuerzo,

2) se requiere que el nuevo socio del sistema invierta una importante suma de dinero en la compra de productos,

3) quien recluta distribuidores da mucha importancia a la necesidad de captar constantemente nuevos clientes,

4) el sistema piramidal suele presentar una compleja estructura de comisiones,

5) fuera de la red de distribuidores no existe una red de ventas al por menor y

6) se emplean algunos métodos basados en la manipulación psicológica para que los participantes en el sistema se entusiasmen con el proyecto.

Imagen Fotolia. Elena Abrazhevich

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